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martes, 19 de abril de 2011

La suerte se llega a controlar

Está claro que se habla de mala suerte en el momento en que se da una situación que nos sobrepasa, es decir que no podemos controlar. Cuando no tenemos recursos para afrontar lo que sucede a nuestro alrededor, nos venimos abajo o nos quedamos bloqueados. Y entonces el recurso más sencillo es apelar a la mala suerte. Seguramente sobre esta idea volveremos más veces.
También se da en muchas ocasiones que ese suceso que acaba de ocurrir y que es considerado como como  mala suerte, el paso del tiempo lo puede convertir en positivo. Si estudiáramos esos casos en profundidad seguramente llegaríamos a la conclusión de que hemos desarrollado las defensas - mejor dicho las aptitudes y actitudes - necesarias como para ser capaces de que en caso de que vuelva a ocurrir algo parecido no nos afecte tan negativamente. Es decir nos hemos preparado para afrontar esa situación. Y entonces, los demás e incluso nosotros mismos, cuando nos movemos como pez en el agua en esa situación difícil y desconocida para otros, se hablará de buena suerte. Claro que nuestro amigo Martín, y no sin razón, hablará de experiencia.

10 comentarios:

  1. Por alguna razón informática que desconozco, al publicarlo, he perdido un largo comentario sobre esta cuestión.

    No es la primera vez que me pasa. No sé si será cuestión de mala suerte, lo que si sé es que tengo un cabreo de no te menees porque era una nota muy elaborada.

    Como es mejor no estar enfadado para escribir, lo dejo ahora y ya lo retomaré.

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  2. Martín, más de una vez me ha pasado lo que tú comentas. Una de ellas se trató de un comentario que era tan certero, y me había quedado tan bien, que fui incapaz de reproducirlo con la esencia inicial. Con aquel cabreo, decidí que hasta el más sencillo de los comentarios lo haría aparte en archivo de texto Word. Luego copiar y pegar. Si por esas cosas de la mala suerte lo pierdo, alguna otra vez me volvió a pasar, no cojo ningún cabreo. Como bien dice nuestro compañero, yo ya estoy preparada para afrontar esta situación. El paso del tiempo convirtió este incidente en algo positivo.

    Un abrazo a Fortuny. Martín, a ti te lo doy mañana.

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  3. Después de darle a la tecla desde que para hacer programas había que editados con tarjeta, año 1981, cuando los programas simplemente paraban de ejecutarse, ahora que los logros y la fiabilidad de los sistemas operativos que tanto pregonan, sobre todo MICROSOFT de sus versiones de WINDOWS, me niego a escribir a la defensiva y me cabreo con esa compañía y vuelvo a considerar la conveniencia de irme. Alguno de mis excompañeros ya lo ha hecho, por polémicas similares a estas. Los cristales de las windows se rompen muy fácil ó las hojas se quedan enganchadas. Y no es cuestion de suerte. No creo que sea aleatorio, es un error de un programa que no reconoce mi perfil y que, no guarda el texto editado en caso de fallo. Sigo manteniendo mi determinismo.

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  4. El trabajo de Martín, negando la mayor en todo momento, es impagable. Pero Alicia, le has dado en el centro de la razón. La mala suerte, lo irracional, lo desconocido, puede ser cambiado. O por lo menos, superado. Y esa es la base de este trabajo, de este blog. Ya sé que el ejemplo en el que nos movemos - perder lo escrito en un comentario - parece liviano. Pero la carga de profundidad que conlleva es enorme. Y además, muy didáctico. Como suele ser tu línea de trabajo, Alicia. Hay solución para ese problema pero quien la tiene que dar no quiere trabajar, esforzarse. Prefiere lamentar su mala suerte, hablar de determinismo, antes que afrontar este reto que le has lanzado. Gracias por ponere ese punto de cordura en esto y por estar atenta a todas las posibilidades.
    Martín, ¿De verdad nos vas a dejar sin tu jugosa réplica? Sepas que la queremos y la esperamos.

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  5. Querida Alicia, por ahí se dice que la suerte es de los valientes, y con eso me conformo. Lo otro, el logro bien pensado y construido, suele ser de género menor, poco entusiasmante y casi anodino. La suerte, implica azar, y el azar, la temeridad. La mala suerte, es simplemente una falta de pericia y poco más, pero la derrota también juega en el asunto.
    Gastón

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  6. Estimado Gastón, esto sí que ha sido como conocernos en una macro discoteca para pasar a tomarnos unas palabras en un pequeño pub. Te agradezco inmensamente tu visita. Como habrás podido comprobar este lugar no es muy transitado. Andamos dándole vueltas a todo lo que rodea a la buena suerte y como llegar a poseerla, sin por ello discriminar los actos afectados por la mala suerte para poder sacar también conclusiones de los mismos. Digamos que el norte de nuestra brújula está marcado con la palabra suerte.
    Gracias por tu valiosa opinión. No dudes que “Valentía y suerte” será otra vía a seguir en este viaje.

    No sé si fue el azar el que te hizo llegar a mí. Yo quiero pensar que posteriormente acaso mi valentía propició la suerte de que tú hallas llegado hasta aquí. Puedes volver cuando te apetezca.

    Te deseo suerte en tus proyectos. Saludos.

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  7. El martes leía que la “conjetura de John Nash“ sobre las "singularidades" en el plano bidimensional había sido demostrada por dos matemáticos españoles "con mucho trabajo y suerte”.

    Ya es triste tener que nombrar a "la suerte" tras una carrera, algún que otro master y varios años de investigación en análisis matemático.

    Bien, voy a ponerme en plan negativo : ¿ Y si no lo hubieran conseguido ? ¿ Y si el único resultado de su carrera profesional se habría reducido a la docencia universitaria ? ¿También sus puestos de investigador son cuestión de suerte ?

    Leía ayer, por otra parte, que un inquilino “ha tenido suerte” con las personas a las que ha alquilado un piso. ¿ Cómo lo ha hecho ? ¿Seleccionó los posibles clientes ? Si la respuesta es “si”, ya no sé qué tiene que ver la suerte en su elección : creo que valoraría la personalidad, empatizaría con ellos, eligió a personas conocidas,… son muchas las posibilidades de “acertar con la suerte”.

    Acabo de oir en el partido que dan en la tele que un jugador “ha tenido suerte” en un disparo a puerta. ¿ Ha sido suerte ó es el resultado del entrenamiento ? ¿ Los goles en futbol son cuestión de suerte ? ¿ Para qué entrenan los disparos a puerta si todo es cosa de la suerte? ¿Lo de Casillas, gran portero, es cosa de suerte ?

    ¿ Porqué minusvalorar el trabajo, el entrenamiento, la preparación, la insistencia, la perseverancia, la repetición,… y reducir los resultados a cosa de la suerte ?

    ¿ Y no hablan los toreros de “la suerte” para referirse a los lances de la lidia ? La suerte de varas, la suerte de la espada,… ¿ es otra clase de suerte ? ¿ Ó es que esperan la suerte en esas etapas de la muerte del toro en la plaza ? Porque, al ir a recibir al toro, al torero se le dice “¡Zuerte maestro!”.

    Y… vistos esos casos tan distintos : ¿ cuántas clases de “suerte” hay ?

    A la espera de respuestas, yo mantengo mi rey enrocado : la suerte, de la que hablamos, es, salvo sucesos fuera de control, cuestión de estudio, planificación, preparación, programación, repaso previo de los pasos a ejecutar,… y esa "suerte", ó éxito, se repite si las desviaciones que hemos apreciado durante cualquiera de las etapas del proceso son documentadas, analizadas, valoradas y, si es el caso, implementadas.

    Un abrazo.

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  8. Martín, vamos por partes.
    Primeramente decirte que ha sido una alegría haber compartido y exprimido las horas de estos días que hemos pasado juntos. El encuentro no fue debido a la suerte, aunque si nos retrotraemos al pasado algo pudo tener que ver. Todos los reunidos en la boda estuvimos de acuerdo en que acaso el azar intervino en que nuestro primo, pasados ya los cuarenta años y novia jamás conocida, se encontrase con la que hoy ya es su esposa, de novio jamás conocido. Así es la vida y así la celebramos.

    Martín, estoy completamente de acuerdo en lo de que algunas personas solo atribuyen el éxito a la suerte. Cuando ambos sabemos, debido a nuestras trayectorias, que eso solo es la punta del iceberg del resto de los factores. Cuando esta semana me encuentro con la gente, rara es la persona que no me recuerda mi suerte por el trabajo que tengo y estar de vacaciones. Yo me siento afortunada porque me gusta, pero atrás quedaron aquellos años de estudio donde los fines de semana otros se divertían y yo los necesitaba para estudiar y poner en orden aquella cantidad ingente de materia que había que tragarse. Asimismo recuerdo el proceso para sacar las oposiciones. Con un niño de meses y otro de cuatro años al amparo del cuidado de la familia para asegurar un puesto de trabajo fijo que nos diese a los cuatro una seguridad “relativa”. Y las horas para sacar la titulación para poder dar las clases en euskera, en un sistema educativo vasco en el que el alumnado que estudia en castellano está mayoritariamente en centro privados o concertados. Ahora parece que además de ese perfil lingüístico tendremos que acreditar otro perfil en TIC. Vamos la capacidad de ejercer la docencia usando como soporte las nuevas tecnologías…y suma y sigue. Ese tiempo de preparación no lo ve nadie. En tu caso sé perfectamente que pasó lo mismo. Cuando volvías moreno por vivir en una zona con clima privilegiado nadie se acordaba de que no te fuiste dando saltos de alegría a pesar de que el tiempo te ha dado la razón con la decisión tomada…Tú también sabes mucho de sacrificios y preparación. No fue solo la suerte.

    Y ahora te dejo pues he quedado con la tía Ali para ver el piso de protección oficial que lo tocó al primo. Eso sí que no me negarás que fue una suerte pues hubo sorteo. Ahora que tendrán que pagarlo y confiar en que, con la que está cayendo, la suerte no les dé la espalda y conserven los trabajos.

    Un abrazo.

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  9. Al igual que tu, pienso que lo que en un momento consideramos mala suerte, con el tiempo te das cuenta que no fue así, y que gracias a aquella mala suerte, hoy estás donde estás (es decir, mucho mejor). Pero también es verdad, que a veces sin saber muy bien porqué (porque no te lo sabes "montar", por no haber aprendido a desenvolverte, por no tener trabajada la inteligencia emocional, o por lo que sea (es complejo)) pues "la vida" se "ceba" en ciertas personas. También es cierto que la buena suerte tiene sus razones, pero también está el azar, el estar en el momento justo en la situación adecuada. En fin, tema controvertido y que da para mucho.

    Gracias por tu visita a mi blog

    Un beso
    Mercedes

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  10. Mercedes, primeramente gracias por esta visita. Siempre sentí el proyecto "Atmósferas,100 relatos para el mundo", por el que estamos unidas, como una gran suerte. Me permitió sentirme una parte pequeña de una gran causa y además conocer virtualmente a buena gente, humana y literariamente, con la que aún permanezco en contacto. Me gratifica que tú pases a formar parte de esa lista ya que, en la medida que pueda, seguiré visitando tu blog.

    Ciñéndome a la aventura de esta bitácora, como tu bien dices, da para mucho. Yo diría que para más de lo que inicialmente habíamos pensado. Es un viaje con muchos caminos y algunos llenos de piedras que iremos quitando, saltando o, en alguna de las ocasiones, cogiendo algún atajo alternativo si la cosa se complica demasiado. Sería un placer que, en la medida que tus ocupaciones te lo permitan, nos acompañases en alguna ruta del itinerario. Estoy segura que tienes muchas ideas para aportar al respecto.

    Un abrazo.

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